Siendo hermano mayor de ocho individuos, varios varones y muchas mujeres,
me pase la vida en compañía, y con ciertas responsabilidades las cuales venían con
el certificado de nacimiento, en letras muy muy chicas aparentemente.
Al ir creciendo iban apareciendo en la casa más y más humanos y cada uno
de ellos serían una responsabilidad que se le sumaban a quienes los fabricaban,
pero hay allí un tercer socio de esta compañía de creaciones humanas que, sin
ser consultado previamente, era responsable directo de los elementos de
manufactura que allí se hacían.
Este ser es el hermano / a mayor, quien tendrá grandes responsabilidades
sobre estos seres más pequeños que si mismo, casi las mismas que la de los
responsables directos, es decir, la de los padres; padres que colocan en las
espaldas del hijo / a mayor, la misma cantidad de carga de responsabilidad que
las que a ellos les corresponde.
Cuantas veces abran oído estos pobres seres incomprendidos (los hermanos
/ as mayores) de la boca de sus padres: “para eso sos el mayor”, “y bueno, eso
te pasa por ser la mayor”, “ayuda a tu hermano, dale, si no lo cuidas vos que
sos el mayor ¿Quién lo va a hacer?”, y con estas SÁDICAS manipulaciones mentales te van metiendo en la cabeza desde
chico que <<ESA>> es tu obligación en la familia y en la vida.
Cuanta hipocresía y caradurismo soporta uno cuando es chico y no puede
defenderse.
Quizás quien lea esto y no es
hermano mayor pensara que es una exageración o que ser el mayor tiene otras
recompensas, bueno NO, no hay
ninguna recompensa y NO es para nada
exagerado.
Pero muchas veces no son los mayores quienes sufren este karma, muchas
veces lo vi en hermanos que no son los mayores pero que actúan como tales.
¿Qué pasa por la cabeza de un padre que hace esto con su hijo?, ¿Qué
pasa por la cabeza de una madre que se va quitando obligaciones a costillas de
un hijo?
No parecen pensar que un hijo mayor o hija mayor son también hijos,
porque a la hora de las repartijas de regalos, premios o ropa nueva siempre
arrancan por el más chico, a la hora de repartir la comida en la mesa, es el último
en ser servido sin darle a este, la posibilidad de elegirse la pata de pollo
porque esa es para el más chico que está creciendo y necesita más energía, o
está el otro que juega al futbol y
quiere ser futbolista y por eso hay que comprarle a él primero los botines
antes que a uno las zapatillas; que debemos dejarlo ver lo que quiera en la televisión
porque es chico.
En alguna otra oportunidad hablare de estos seres irracionales que son
los padres, hoy estoy enfocado en los hermanos y hermanas mayores.
Esto no es para hacerme ver como una persona sufrida o víctima, esto es
para abrir ojos, me di cuenta que este papel de hermano mayor debe tener fecha
de caducidad, no se puede vivir pensando en los demás, por más que sean tus
hermanos y hermanas, ellos son responsabilidad de los padres y ya de adultos,
son su propia responsabilidad, está bien “quizás” colaborar un poco en casa en
la educación o protección de los hermanos más chicos, pero no es justo que uno
deba sacrificar su existencia o su tiempo por seres que no deberían ser NI SON,
nuestra responsabilidad, ni siquiera en una mínima parte, porque así como uno
no pide nacer, mucho menos pide hermanos, y muchísimo menos pedimos
responsabilidades.
Ser hermano mayor es una de mis mejores virtudes creo yo, tengo una gran
devoción por ellos, pero hoy mi duda sigue siendo: SI LO ELEGÍ O ME LO
IMPLANTARON.
Sergio
G. Selser