El amor no distingue a
las razas
ni tampoco conoce
fronteras
queremos tan solo
amarnos
y siempre nos ponen
barreras.
Un hombre le dice a
otro
amemosnos para siempre
una mujer le dice a su
novia
te amare cueste lo que
cueste.
El cuento termina igual
a cualquiera que se
haya escrito
dos seres amándose siempre
de aquí hasta el
infinito.
Sergio G. Selser