miércoles, 1 de enero de 2014

Eso que tú haces

Al parecer la actividad de algunas personas está por encima de la de los demás. Siempre esta esa sensación de que el trabajo que alguien realiza es más importante que el del resto; pero no obstante esto, también está la cuestión de la desvalorización del esfuerzo ajeno, esto paso sobre todo en los trabajos, donde el querer progresar va de la mano con el menoscabar a los compañeros de labores, para sobresalir o para que su propia mediocridad sea menos notoria.
Ser malvado y mencionar los errores ajenos parece ser más fácil que ganar credibilidad y confianza a base de esfuerzo personal.
Yo soy un gastronómico de alma, me encanta el rubro pero es en el cual estas cosas son más notorias. Rivalidades entre los turnos opuestos y frases que se escucha a diario: -“¿has visto como dejaron de sucios los platos el turno anterior?”-, como si esto impulsara a cualquiera a pensar que aquel que emitió la crítica es mejor lavador de platos. Es obvio que lo que está tratando de hacer es un pequeño auto elogio indirecto (como odio a estos imbéciles).  

Yo por mi parte trabajo siempre como si estuviese solo, me importa una mierda mis “compañeros” de trabajo. Si hablan mal de mí me tiene sin cuidado, porque yo solo conozco una sola forma de trabajar, y es de forma “EXCELENTE” y quien me ataque solo expondrá su falta de capacidad y su desconocimiento laboral, y también si hablan mal de mí, bien se puede ir a la misma concha de su madre.


Sergio G. Selser