miércoles, 25 de julio de 2012

Hermosa, hermosa condena


Por estar solo contigo
mi alma eh sacrificado
vendiéndosela al más malo
de los seres que se han creado.

No me importa haberme condenado
a una eternidad de sufrimiento
si estar sin ti es lo mismo
que vivir en el horrible infierno.

Quizás tu amor me salve
de las garras del ser malvado
haciendo que mí contrato
con tus besos quede anulado.

Sergio G. Selser

No hay comentarios:

Publicar un comentario