La fruta prohibida mordiste
después de ser tentada
por culpa de una serpiente maligna
del paraíso fuiste desterrada.
El grande te condeno
a vivir fuera de su casa
sufriendo penosas torturas
tan solo por una manzana.
Quizás algún día puedas
volver al paraíso soñado
purgando los pecados divinos
de la mano del más amado.
Sergio G. Selser
No hay comentarios:
Publicar un comentario