miércoles, 13 de febrero de 2013

Hombres, cuiden a sus mujeres o cómprense una muñeca inflable


He visto en algunos casos (sobre todo en mujeres) cambios repentinos, se cambian el peinado o el color de pelo, cambian el vestuario o los muebles, eso es un claro indicio de que necesitan de forma urgente un cambio de vida. La rutina es la enemiga numero uno de las relaciones y por lo tanto ahí es donde atacare, y solo hay un único culpable en esto, LOS HOMBRES.
El hombre es un ser de rutinas, podría hacer lo mismo desde que nace hasta que se muere, no le gustan los cambios, pero la mujer no es igual, le gusta la aventura, el constante cambio, la rutina la mata de a poco y con ella cualquier tipo de deseo. Se empieza a dejar estar, se depila poco y nada, deja que los kilos extras se apoderen de ella y se empieza a descuidar. Siempre que veo a una mujer malhumorada a la que habitualmente se la considera una “mal atendida” (obviamente sexualmente), hay un solo culpable, su marido o su novio. Ante cualquier tipo de histeria femenina yo siempre acuso a su pareja.
La mujer es extremadamente simple, solo quiere ser amada, necesitada y  única, para esto es imprescindible tener a su lado un hombre, pero no basta con contar con un apéndice colgando de entre las piernas, cuando hablo de un hombre digo a un hombre en todos los aspectos.
Un hombre tiene que tener seguridad en cada acción que toma, en cada paso que da, es decir, que tiene que mostrar seguridad en todo, cuando habla, cuando camina, cuando trabaja, cuando decide. Y no solo debe ser el macho que grita y se pelea en la calle, también en el habiente domestico, debe, sin duda, mostrarle a su dama que es él el único que la va a cuidar como corresponde, debe saber lavar la ropa, planchar, lavar platos, barrer, etcétera, debe conocer todos los aspectos del orden domestico y a su vez colaborar con ellos, para hacer sentir a su pareja que esta con un verdadero hombre y que la va a proteger en todo.
El hombre es quien lleva la dirección de la casa, es él quien debe decidir que cuentas se deben pagar y en qué orden, será el primero en levantarse a la noche si uno de sus hijos se siente mal, o llora o quiere agua.
A la hora del sexo, debe ser el hombre quien tome la iniciativa, cumplir TODAS las fantasías de su mujer y brindarle todas las caricias y besos que les sean requeridos y obviamente, luego del sexo, debe cerrar con un rico chocolate o una suave ducha juntos y un agradable abrazo mientras conversan delicadamente.
Un hombre debe escuchar a su mujer, pero no solo verbalmente, ellas hablan mucho sutilmente, debe saber entender cuando necesitan un abrazo, un silencio, una palabra de comprensión o de apoyo. Estar atentos a cuando se cambian el peinado, cuando se compraron ropa nueva, etcétera.

Bueno, si todo esto les parece mucho a los hombres, no tengan novia ni se casen, cómprense una muñeca inflable y no jodan.
Hay una frase que me la dijo mí hermana y dice así:
 “No se te agranda el pene por pegarle a tu mujer ni se te achica por lavar los platos”.
Sergio G. Selser

1 comentario: