martes, 14 de mayo de 2013

De soberbio…, no tengo nada


…y el nuevo gerente entro por la puerta de la fabrica. Todos nos volteamos para ver quién era, o mejor dicho, como era. Nos miro como cuando se mira hacia abajo desde el techo de una casa. Esa cara de asco me quedo grabada en las retinas de mis ojos.
Comenzó a hablar sin presentación alguna, sin un saludo previo, como si todos tendríamos que saber quién era él, claro que lo sabíamos, pero esa no era la cuestión.
-          Espero que acaten mis órdenes sin cuestionamientos, porque acá yo soy el ¡GERENTE! Y soy el que más sabe de esto.
Desde el fondo una pequeña y lejana sonrisa se oyó. Todos volteamos a de quien provenía esa risa. El Gerente levanto la cabeza y señalo con el dedo índice y dijo:
-          ¿Cuál es su nombre muchachito? ¿Qué es lo que le parece tan gracioso?
De a pequeños pasos se fue acercando un hombre bajito, de aspecto simple y un poco regordete.
-          Usted ¿le conoce a esa máquina grandota de aya  er la esquina?- Pregunto el hombrecito, pronunciando pesimamente la mayoría de las palabras.
-          Claro es una Ruber 2020 de doble dispositivo encadenado de interfaces simples  inventado y desarrollado por Ernest Ruper – y puso nuevamente esa cara de… sobrado que me hace hervir la sangre. 
-          Y usted señor “gerente” ¿le sabe destrabar cuando se atranca?
-          Por supuesto, para eso soy ingeniero mecánico. A ver, córranse de mi camino y les mostrare.
Se acerco a la maquina <<atrancada>> la miro de arriba abajo y presiono unas teclas, apretó unos botones y movió unas palancas, nada paso, la maquina seguía atascada.
El gerente se remango la camisa, volvió a apretar más botones, a mover más palancas, y entonces… nada de nuevo. Enfurecido, el gerente se saco la corbata se desabrocho los botones de la camisa, tecleo más teclas, apretó más botones y jalo más palancas y nada sucedía. Los murmullos y las miradas estaban dirigidos a la cara del gerente.
El hombrecito camino despacio con un palo de escoba en la mano, todos los ojos estaban puestos sobre él. Le puso una mano en el hombro de aquel agotado gerente, lo movió hacia un costado y metió el palo en un engranaje que siempre se corría de lugar y entonces la Ruber 2020 de doble dispositivo encadenado de interfaces simples inventado por Ernest Ruper comenzó a funcionar.

Sergio G. Selser

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