miércoles, 22 de mayo de 2013

¿Hago lo que me gusta o qué? (Carpe diem: aprovecha el día)


La vida parece estar dividida en dos. Los que no hacen lo que les gusta y los que hacen lo que les gusta.
La ciencia esta dentro de mis hobbies favoritos, pero fue la física quien me brindo más conocimientos.
Un amigo mío llamado Roberto Marago, me dijo sabiamente una vez  –“Quien no comprende los conceptos básicos de la Física, no puede comprender nada”-.
Sabias palabras, y es una verdad que yo defenderé.
La Física se divide también en física cuántica y cosmología. La física cuántica se empleaba para explicar lo más pequeño del universo (partículas, átomos, qubits, etcétera) y la cosmología se aplica a lo más grande del universo (estrellas, galaxias, constelaciones, etcétera).
Teniendo en claro lo más pequeño existente y medible y lo más grande de nuestro universo, me da un claro parámetro de nuestra importancia en esta vida. Nuestro planeta es relativamente joven en comparación con la existencia del universo y es un punto ínfimo en el maravilloso cosmos. Para darles una idea, ponga un granito de azúcar en el suelo y parece lo más lejos posible que pueda sin perder de vista el grano de azúcar. Cuando lo haya hecho de dos pasos más hacia atrás siempre teniendo en cuenta donde está el grano de azúcar aunque ya no lo pueda ver. Bueno así es el tamaño a escala de nuestro planeta y dentro de ese grano de azúcar estamos nosotros, millones y millones de personas.
Un pequeñísimo granito de azúcar contiene en su interior millones de átomos, entonces teniendo en cuenta estas dos escalas, nuestra existencia no tiene relevancia en el contexto universal. Si alguien muere, sea quien sea, no tiene influencia en el universo ni cambia nada.
Pero si hay influencia en nosotros, los que habitamos nuestro pequeño grano de azúcar, es decir nuestro planeta. Si muere una celebridad, conmocionara a muchos y cambiara el rumbo de sus vidas.
Entonces ¿Qué se debe hacer? ¿Lo que nos gusta o no?
Mi respuesta es que siempre hay que hacer lo que nos gusta y lo que tenemos ganas, siempre y cuando no interfiera en la vida de nadie que no sea la de uno mismo. La vida es una sola, si quiere dedicar su vida a fabricar su propio infierno, trabajando en el lugar que odia, comiendo las cosas que no le gusta y lo peor, acostándose con la persona que no aman, bueno, haya ustedes, para mí eso es una porquería.
El titulo de esta reflexión, es una máxima en latín que significa “aprovecha el día”, pero esto esta aplicado a todos los conceptos de la vida, es decir, aprovechar cada cosa que hacemos, disfrutar de ese café con leche calentito,  de esas tostadas bien crocantes con mermelada, de leer un libro en la cama, de ir a trabajar y conversar con los compañeros de trabajo, es decir, darle una emoción particular y única a cada momento ya que será irrepetible.
Aprovechen el día y disfruten cada segundo, cada beso que den, que sea como el primero, cada abrazo que brinden que sea como si fuese el último, cada sonrisa que regalen que sea la mejor de todas.
 Así es como creo yo que se debe vivir, pero en muchas ocasiones hay que ir contra la corriente, huir de las garras de la sociedad y el costumbrismo barato que nos atrapa y nos manda a formar una familia, comprar una casa y tener un auto, aun cuando nosotros o nuestra mente nos quiere llevar para otro lado.

El arte es un <<carpe diem>> constante y los artistas, sus generadores universales.

Sergio G. Selser 

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