La sopa de
letras era uno de mis pasatiempos favoritos. Tirada en la cama con un lápiz en
la mano una a una iba encontrando las palabras y encerrándolas en un círculo de
grafito. Al final de cada sopa de letras y con las palabras encontradas se
formaba una frase. Por lo general eran como una mini historia de algún famoso
de la televisión o de algún escritor.
Faltándome
poco para el final, trate de adivinar lo
que decían esas palabras para ver si de esa manera lo podía terminar más
rápido, no me apuraba nada, pero me encantaba empezar uno nuevo. La última palabra
apareció y agarre un papel en blanco para armar la frase. Casualmente el nombre
de mi hija y su apellido de casada, coincidían con los de una actriz, así que
no reparé en ello. Seguí anotando una a una todas las palabras en mi hoja y al
final leí la frase. Mire el diario y el reloj y salí corriendo. Tomé el
teléfono y marque el número de la casa de mi hija. Sonó varias veces y nadie
contestó. Agarré mis llaves y salí de mi casa. No recuerdo si cerré la puerta.
Ella vivía a tres cuadras de allí. Mis piernas me dolían muchísimo, apenas si
me podía mantener en pie. Llegue a su casa y me asomé por una de las ventanas
laterales y ahí estaba, tirada en el sofá del living con un hombre que la
estaba ahorcando, tomé la pala del jardín y entré por la puerta de atrás, yo
tenía llave. Me acerqué muy silenciosamente y de un solo golpe le abrí la
cabeza a aquel que se quería aprovechar de mi niña. La sangre salpicó por todos
lados y él cayó muerto instantáneamente.
Después de
que mi hija recuperó la respiración y luego de un largo abrazo, me preguntó
como había llegado hasta su casa en ese preciso momento. Saqué de mi bolsillo
el papel que tenía en el que había anotado las palabras de la sopa de letras
que estaba haciendo.
Mirta
Buster D. Era el nombre de la actriz que salía, E.T. era el nombre del
extraterrestre más famoso de la televisión. Marte, el nombre de un planeta.
Julio es el nombre de un mes que también se usa como nombre de una persona en
género masculino. Sexto era el apellido de un cantante y nueve once era la
fecha de la caída de las torres gemelas. Todo junto decía:
“Mirta
Buster D. E.T Julio sexto nueve once.
Al mirar el
diario vio que la fecha decía Julio 6 y al ver la hora en el reloj eran las
21:05
Sergio G. Selser
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