Peligroso
gusanito
que te
comes mi vida
con pasitos
chiquititos
me consumes
cada día.
Me pregunto
como entraste
en mi
cuerpo que es mi templo
con
bocanadas de humo
te fuiste
quedando dentro.
No le
reclamo a nadie
por mi
destino futuro
no me iré
de este mundo
sin haber peleado
duro.
Llegara un
tiempo
en que mi aliento
se acabe
dejare esta tierra
un día que
nadie sabe.
Sergio G.
Selser
No hay comentarios:
Publicar un comentario