Cuando era chico, la
navidad era una época de regocijo, gente feliz, regalos por todos lados y la
eterna espera de la llegada de Papa Noel, como ya he mencionado en alguna
oportunidad, siempre fui analítico de todas las situaciones y no voy a dejar
escapar la oportunidad de brindar mis pensamientos sobre esta mentirosa
celebración.
Al parecer, la navidad
debería celebrar el nacimiento del niño Jesús, pero en vez de eso, festejamos
la llegada de Papa Noel. Viejo de barbas blancas, vestido rojo y en un trineo
volador impulsado por renos, ¿existe una imagen más diabólica que esta? Ya de
por si el reno me parece un animal maléfico y endemoniado, pero un tipo
entrando de noche en las casas en donde hay niños, raya más en lo pedófilo que
en la ternura.
Todos arman el árbol navideño,
adornados con bolas de colores y luces que prenden y apagan y que en la
oscuridad de la noche, las sombras proyectadas rebelan imágenes confusas y
aterradoras, los adornos colgados en la puerta de entrada, golpean sin cesar
con cada bocanada de viento que las acaricia. ¿No me digan que todo este
conjunto de cosas no les puso los pelos de puntas?
Los Romanos contaban con
una festividad llamadas Saturnales, una de las celebraciones solsticios más
antiguas conocidas. Se creía que Saturno (dios romano de la agricultura) había gobernado
en la edad de oro de Italia, época de ricas cosechas y abundantes alimentos. Estas
fiestas saturnales se celebraban del 17 al 24 de Diciembre y eran unos días de
regocijo y goce. Los negocios se cerraban para que no hubiese nada que
interrumpa el festejo, los esclavos y sirvientes contaban con un permiso
temporal y hasta en ocasiones, llegaban a ser servidos por sus amos. Los
regalos se intercambiaban por doquier.
Luego otra fiesta de solsticio
se hizo popular entre los soldados romanos. Heliogábalo (sacerdote del Dios-sol
siríaco) ocupo el trono romano entre el 218 y el 222, en aquellos tiempos, Mitra
(Dios solar de Persia) se popularizo entre dichos soldados. Esta fiesta llamada
mitraista, celebraba el nacimiento de Mitra (el Sol) el día 25 de Diciembre, así
que se juntaron las saturnales con las mitraistas y se estableció el día de
festejo el 25 de Diciembre una fecha un poco al azar.
La cristiandad mantenía una
reñida pelea con los mitraistas por sumar adeptos, pero el cristianismo contaba
con una ventaja, admitía a las mujeres, mientras que el mitraismo no, y sin
duda es la madres quien influye en los hijos a la hora de lo espiritual.
A mediamos del 300 la
cristiandad absorbió todas las cosas buenas de las saturnales, los negocios cerrados,
el intercambio de regalos, y el nacimiento de Jesús fue establecido el 25 de
Diciembre de forma arbitraria para festejar la navidad.
Hoy, cientos de años después,
aun seguimos festejando uno de los ritos más antiguos del mundo: la celebración
del nacimiento del Sol.
Sergio G. Selser
No hay comentarios:
Publicar un comentario