Como ya es habitual en mí
arrancare diciendo que alguna cuestión me ha llamado la atención de chico.
Cuando uno es niño, hace las cosas que los padres y el resto de los adultos lo
obligan a hacer, aun en contra de nuestra voluntad, como comer brócoli, ir a la
escuela y lo peor ir a la Iglesia. Sermones interminable que no hacen otra cosa
que aburrirte diciendo durante quien sabe cuántas horas, que te vas a ir al
infierno. Un tipo lee al azar, los pasajes de la biblia, que a su vez es
sostenida por un muchacho más joven mientras el cura o no sé como se llaman,
lee en voz alta cosas incoherentes y al final hay que decir AMEN. Yo
simplemente esperaba a que termine de decir la oración y repetía como un
estúpido Amen y me volvía a sentar. Te hacen sentar y para tantas veces como el
orador lo decida a su gusto y piacere.
En una de estas
interminables misas, me dedique a darle un provecho real a mi tiempo y me puse
a pensar, como siempre a través de un pensamiento me surgió un pregunta, una un
poco complicada ¿Qué diferencia hay entre la iglesia y las sectas?
Mientras buscaba la
respuesta miraba al cura, luego miraba al resto de los idiotas que estábamos
ahí y descubrí que no hay diferencia entre un tipo que dirige una secta y uno
que dirige una iglesia. El sectario, cuenta con fieles que siguen todas sus
abstractas locuras, oraciones, ritos, reuniones, mientras que el cura o como se
llame cuenta con fieles que, siguen todas sus locuras abstractas, oraciones,
ritos reuniones.
Un sectario, solicita se
sacien sus deseos sexuales excusándolos y encubriéndolos en ritos, la iglesia
abusa de los menores y lo oculta, excusándoles y encubriéndolos entre sus
clericós.
Ambos, sectas e Iglesias
parecen coordinar en estos aspectos. Fieles anonadados por adornadas palabras,
promesas falsas, miedos impuestos por el imbécil que se para en el estrado y
les dice que si no hacen los que él les dice nunca alcanzaran la paz espiritual
o el cielo o no viajaran al planeta ”Felicidonia” en una nave espacial.
La verdad que aun en este
siglo, donde las brujas debería de haberse extinguido, seguimos creyendo en las
palabras de unos cuantos idiotas, sin ir más lejos (y como ya lo he mencionado
anteriormente) nosotros los Argentinos contamos con nuestro sectario Claudio María
Domínguez, también recibimos al Sri Sri Shankar, y solo nos falta la visita del
más grande de los mentirosos y rey de las sectas Benedicto XXVI y así se va
todo a la mierda.
Ya he mencionado en algún
escrito que, aunque no soy creyente, creo que Dios es otra cosa distinta
de lo que profesa la Iglesia, no creo que Dios o su Hijo Jesús de haber estado
en la tierra le sacaran el diezmo a la gente, ni las haría parar y sentar ni
decir amén detrás de una frase incoherente escrita por quien sabe quién. No
creo que Dios tapase jamás las atrocidades de cosas como el genocidio, escondidas
de tras de las cruzadas, pero solo por una cuestión de simple conveniencia,
Dios necesita gente y el genocidio aminora la clientela.
En fin, me canse de
escuchar a estos sectarios, curas, oradores, sanadores, políticos etcétera, que
no hacen otra cosa que aprovecharse de algunos. Si Dios existe, me las
arreglare con él cara a cara cuando llegue el momento, pero no voy a dejar que
un estúpido vestido con sotana y sombrero de chef me diga lo que debo hacer
según un criterio azaroso.
Como una cuestión poco
habitual, dejare para ustedes “mis fieles seguidores”, una hermosa poesía que
en alguna oportunidad le hice a Benedicto.
Oda a Benedicto XXVI
Se cree dueño de la religión
y piensa que él es la
ley
tocado por la mano de
Dios
camina como si fuese
un rey
Nunca mira a sus
fieles
ni les otorga
esperanzas
habla sin decir nada
solo con palabras no
alcanza
Su morada tiene en sus
techos
millones en oro de
colores
los adornos sanarían a
muchos
de sus fieles, sus
dolores
Cenara tranquilo por
las noches
sin pensar en el
sufrimiento
de aquellos que no
cuentan con nada
ni siquiera para los
alimentos
Saldrá al balcón a
pregonar
la palabra de Dios sin
pensarlo
nos hará culpables de
todo
pero él, “sabrá
perdonarnos”.
En el nombre del padre
hablara
al hijo también
nombrara
el espíritu santo será
quien cierre este
farsa al orar
Sergio G. Selser
hay tantos chantas que nombrar a uno es de bueno noma!! jejjejeje
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