Como siempre empezare
diciendo que algo en particular me llama o me llamo la atención.
Las parejas de todo el
mundo cuentan cada año, la cantidad de tiempo que llevan juntos. En ocasiones
arman fiestas, se intercambian regalos cual época navideña y van sumando en su
calendario cerebral tachando con una cruz, los años que llevan de casados.
Nunca entendí este extraño
ritual, el cual es impulsado por lo general por las mujeres y el cual es avivado
con total impunidad por los hombres, quienes jamás recuerdan las fechas de los
compromisos, cumpleaños, etcétera, de su pareja o de sus hijos en caso de
padecerlos. Estas fechas parecen catastróficas, uno siente que se viene el fin
del mundo y no sabe cuándo porque uno de los dos tiende a decir unos días antes,
acuérdate que la próxima semana es… y dejan ese insoportable interrogante y
pone en esa “fecha límite” la decisión de si la relación continua si lo recuerda,
o peligra si no lo hace, y uno piensa ¿”Que será lo que debo recordar”? y
machaca su cerebro con bombas de recuerdos mezclados, tratando de darle un
orden especifico a las imágenes que le aparecen. Y empieza a enumerar de a una
las cosas posibles poniéndolas entre signos de pregunta:
1-¿Sera el cumpleaños?, 2-¿Nuestro
aniversario?, y así sucesivamente. A medida que se acerca la fecha límite, uno
empieza a transpirar y se siente como en esas películas donde se debe
desactivar una bomba y se ve el contador como se va acercando a ese fatídico
numero “cero”. Llama a los parientes, a los amigos, al verdulero, a cualquiera
que lo ayude a deducir que va a pasar la siguiente semana.
Toda esta pequeña perorata
fue para llegar a la pregunta ¿es necesario contar cuanto llevamos de casados?
Creo que el matrimonio
debería ser una cuestión sin tiempo, hacer todo lo posible por que cada día sea
como el primer día en que se conocieron, el hombre deberá ir a la conquista de
su mujer y la mujer sacara a flote todos
sus encantos para atraer al conquistador.
Creo que detenerse a sumar
cuantos años de casado o de novios se llevan, es incitar a una ruptura, porque
se empieza a pensar que se le dedico mucho tiempo propio, a un extraño.
A pesar de que Pele
(futbolista brasileño) no es de mi total agrado, una vez le preguntaron en una
entrevista, si sabía cuánto dinero tenía en su haber, el dijo:
-“Si te paras a contar,
dejas de ganar”-
Una respuesta acertada y
válida para resumir estas sabias palabras por mí escritas.
Sergio G. Selser
jajajjaja es muy particular, depende de cada pareja.... no todo es departe de la mujer y si es así es cultural quizás... pero no hay que generalizar... cada vida es una experiencia distinta... se que para algunos es mejor tener la receta de todo porque sino la vida sería insoportable... pero tengo una noticia... bienvenido!!!!! las recetas no sirven, ningún plato es igual a otro... y no hay que comer del plato ajeno!!! jajajjajaja hay que vivir y dejar vivir !!!!
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