Arrancare esta reflexión
recordándoles que no me llevo bien con los adultos en general, aun teniendo que
padecerlo siendo uno de ellos. Hoy arremeteré contra unos en particular, los
padres; padres por casualidad y no por elección. No soy un estúpido que no sabe
que el 90% de la humanidad se genero por casualidad, preservativos pinchados,
cuentas menstruales mal sacadas, descuidos varios (no hace falta especificar),
pero eso no es lo que me interesa hoy, hoy voy a poner en la mira a los padres,
pero no en todos, no hay que generalizar, solo lo hare con el 98% de ellos.
Llegando el fin de año
escolar, muchos padres se enteran recién a esta altura que su hijo/a esta a
punto de repetir el año, algunos amenazan a su descendencia diciéndoles que no
tendrán vacaciones o no verán a sus amigos, o se quedaran sin internet por un
periodo de quien sabe cuántos días o meses en castigo por no haber estudiado lo
suficiente o por lo menos, lo necesario, o peor aún, los golpean. Otros
prometen regalos exorbitantes si logran dar todas las materias finales de forma
exitosa, queriendo así, fabricar un milagro. Para esta situación en particular
voy a usar una frase de mi abuelo Sabella en que se ajusta perfectamente a
esto, el hablaba del pago de un alquiler de una vivienda, o mejor dicho de su
deuda, decía él –“quien no puede pagar un mes de alquiler, menos podrá pagar
dos”-, es decir, que un niño que no pudo aprobar las materias durante todo un
año, difícilmente podrá hacerlo en unos pocos días.
El resultado de toda esta
introducción es, como siempre, una pregunta ¿son culpables los niños por no
estudiar? Creo que ya adivinaron mi respuesta, NO, claro que nos son los
culpables, yo culpare directamente a los padres, imbéciles que no escuchan a
sus hijos, que no revisan sus carpetas y cuadernos para ver cómo les va en la
escuela a esos seres que ellos trajeron al mundo sin preguntarles, que dejan la
educación en manos de terceros, maestro, profesores, niñeras, tutores y luego
les reclaman a medio mundo por un error que ellos se esforzaron en generar.
No puedo hablar desde el
punto de vista de un padre ya que no lo soy, pero no por eso estoy ciego y no
veo lo que hacen con sus hijos.
Como ya he mencionado en
alguna oportunidad, soy hermano mayor de un gran número de personas y soy, en
muchos casos, insoportable cuando se trata de que estudien y se eduquen, reviso
carpetas, hablo con los maestros y profesores, voy a las reuniones escolares,
estoy atento a que hagan las tareas que les envían. Claro, los padres dirán que
deben trabajar para poder darles una educación digna, que excusa tan barata,
¿Cuánto tiempo les lleva mirar un cuaderno? ¿Cuánto tiempo les demanda preguntarles
que vieron en la escuela?
Franco de Vita es un
cantante que no está dentro de lo que escucho, pero tiene un tema llamado “No
basta”, hermosa canción que refleja lo que aquí hoy he expuesto.
Dejen de culpar a sus
hijos por las desatenciones de ustedes, padres casuales y poco atentos que
luego tratan de solucionar todo con un premio (en el mejor o peor de los casos)
o con un castigo (en el peor o mejor de los casos). Siéntense cinco minutos con
sus hijos y hablen con ellos, permítanse conocer a esos seres que son su
responsabilidad desde que nacen hasta que mueren, y si no están dispuestos a
asumir esa responsabilidad, la solución es muy simple, no tengan hijos.
Sergio G. Selser
No hay comentarios:
Publicar un comentario