En algún
artículo he mencionado que soy el mayor de muchos hermanos. Cada uno de
nosotros tiene una actividad o un fuerte. Uno de mis hermanos es licenciado en
administración de empresas, así que en el recaen las dudas que nosotros consideramos
él debería contar con las respuestas, cuestiones legales, conocimientos en matemáticas,
etcétera. Otra de mis hermanas es periodista y a ella recurrimos cuando
queremos interiorizar en algún tema de ámbito público, elecciones, noticias,
etcétera.
Pero
esta breve introducción es para apuntar al tema del pensamiento. Pero no del
pensamiento en sí, sino, de la capacidad que tiene el ser humano de pensar y
resolver miles de cuestiones, y muchas veces en cuestiones de segundos.
Una de
las discusiones, o mejor dicho, uno de los debates que surgen frecuentemente en
mi casa, es con uno de mis hermanos. A él le toca la parte de la tecnología, ya
que se dedica al diseño gráfico entonces, todo lo relacionado con la
computación, pertenece a su área, y lo científico me recae a mí ya que me
encanta todo lo que tenga que ver con la ciencia.
Una vez
en una de las tantas charlas familiares que tenemos, mi hermano diseñador, me
dijo que no estábamos muy lejos de que las computadoras lleguen a tener
conciencia propia y puedan pensar y resolver problemas al mismo nivel (sino es
que más) que el de un ser humano. Yo soy un ferviente defensor de la raza
humana, no creo que haya habido ni hay una especie mejor que esta, más porque
yo pertenezco a ella que por creerlo de verdad. No encajo con esos “amantes” de
los animales que van por la vida diciendo que los animales no tienen maldad,
que el perro es el mejor amigo de hombre, y toda esa sarta de estupideces que
dicen quienes les hubiera ido mejor habiendo nacido como plantas o vegetales
que como seres humanos .
Pero
volvamos a lo que nos interesa (o mejor dicho me interesa). Mi hermano, en cada
oportunidad que se le presenta, me envía un artículo sobre los avances
tecnológicos. Robots que pueden abrir puertas o subir escaleras, maquinas que
limpian la casa o cortan el césped. Siempre con el link que me envía para que
yo lo vea, viene acompañado de una pequeña frase tal como “has visto que una
maquina puede hacer el trabajo de un humano”, con una fascinación incomprensible,
por lo menos para mí. Al principio no le
di mucha trascendencia a este tema, pero últimamente me puse a analizar si era
posible que una computadora pudiera llegar a pensar como un ser humano. Como
defensor de la raza humana, mi respuesta automática es “NO”, pero no suelo ser
tan obtuso, así que le dedique un tiempo a este tema.
Las
computadoras basan sus “pensamientos” en ecuaciones matemáticas. Algoritmos
escritos que le brindaran al computador la respuesta más optima ante un problema que
le presentemos. Pero esta es la primera traba que tiene la computadora, debe de
presentársele un problema para que ella intente resolverlo. Me dirán ustedes
que al cerebro le sucede lo mismo, claro que sí, pero la ventaja que tiene el
cerebro humano es que puede anticiparse a los hechos, y planificar, y hasta en ocasiones,
evitar algún hecho. Las computadoras no se anticipan, tienen un abanico de
respuestas más amplio que el nuestro, pero esto no quiere decir que hayan
planificado nada. Pero en un sentido podríamos decir que las computadoras
piensa, claro, el pensamiento o el significado de esa palabra lo utilizamos y
se lo otorgamos solamente a los seres cerebrales, las computadoras por su parte
podrían tener un “pensamiento” distinto al nuestro. Isaac Asimov en una de sus
charlas utilizo la palabra <<zorquear>> (palabra inventada por él)
para describir este tipo de pensamientos que utilizaban las computadoras.
Así que
en resumen, los seres humanos pensamos y las computadoras zorquean, no creo que
en ningún momento de la historia el ser humano llegue a zorquear como así
tampoco las computadoras puedan pensar. Si pensara lo opuesto, bueno yo no sería
humano.
Sergio
G. Selser
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