La
ciencia es algo que me fascino desde siempre. Animado por ese fantástico ímpetu
de búsqueda, le di a mi cerebro un paseo por la astronomía, la física, la
cosmología, etcétera. Siempre las cuestiones que iban más allá de las fronteras
de nuestra atmósfera, me parecieron interesantes.
Como ha
sido y sigue siendo, soy un asiduo cuestionador de todo lo que veo. Conductas
humanas, conductas animales, movimientos celestiales, es realidad cuestiono
todo lo que puedo, desde una conversación trivial hasta los avances en ciencia
y tecnología.
Como ya
he aclarado en alguna instancia, no creo que solo aquellos que cuentan con un título
universitario o trabajan en la nasa sean los únicos que pueden hablar o tener
ideas. Cuantas veces habrán oído frases tales como “lo dijo Pepe, que trabaja
en el hospital no se cuanto y es médico”, como si su palabra fuera algo que no
se debe discutir y se debe aceptar sin más.
Aquellos
que me conocen saben que no me caen bien en general los profesionales, menos
los médicos, y peor los psicólogos, que viven suponiendo y conjeturando y te
pasean por diagnósticos erráticos y te dan para tomar pastillas para quien sabe
que con horarios inamovibles, por periodos incomprensibles y medicamentos de
marcas que solo ellos “recomiendan” luego de un previo pacto con alguna empresa
farmacológica.
Pero no
nos desviemos ni perdamos el tiempo en estos mediocres seres y hablemos de algo
que si es interesante.
La
velocidad de la luz está establecida en alrededor unos 300.000 Km. /seg. Es
decir que la luz hace un recorrido de 300.000 kilómetros en tan solo un segundo
en el vacío absoluto. Esto se debe a que a dicha velocidad es imposible
adquirir más masa, lo que quiere decir es que por más que empujemos un objeto para
que viaje más rápido que eso, no se podrá lograr. Sé que es un poco difícil de
entender, pero centrémonos en que quizás no se pueda ir más rápido que esto.
Claro que esto es pura teoría, pero una teoría aceptada y utilizable. Esta
medida nos permite medir distancias astronómicas tales como las distancia de
estrellas, galaxias, u objetos lejanos que se encuentran en nuestro universo.
Pero hay
algo una pregunta que siempre me quedo dando vueltas ¿es realmente imposible
que no se pueda viajar más rápido que la luz? Para resolver esta cuestión haré una breve explicación.
Como sabemos, el Big Bang es conocido como el inicio de todo lo que hoy conocemos y
denominamos universo. La teoría (para hacerla resumida) dice que todo se
encontraba concentrado en un punto inmensamente denso e inmensamente caliente,
es decir que todo lo que hoy existe, se encontraba “amontonado” en lo que se
denomino <<huevo cósmico>>.
Este huevo cósmico es solo una forma de graficar lo que anteriormente he
explicado. Ahora bien, en un momento de la historia, este punto extremadamente
denso y extremadamente caliente exploto, y le dio vida y forma al universo.
¿Qué había antes del “huevo cósmico”? La verdad es que eso no es importante ya
que nuestra existencia se dio con el inicio de esa fantástica explosión, lo que
haya ocurrido un segundo antes me tiene sin cuidado, por eso no haré ninguna
referencia a ello, pero si en cuanto a que antes de la explosión, probablemente
no existía nada, es decir que el universo se desparramo sobre la base de la
nada tal como se desparramaría una gota que forma una mancha de tinta sobre un
papel en blanco, esparciéndose en diferentes sentidos abarcando todo lo posible
en relación a la cantidad de tinta que conlleve la gota que crea la mancha.
Si
tienen la posibilidad hagan la prueba y verán que el dibujo final de la mancha,
se forma en una fracción de segundo luego de que la gota toca el papel, de
igual manera, el universo luego de esa gran explosión, quedo formado casi en su
totalidad. Pero nosotros sabemos que la mancha de tinta se formara sobre la
base de un papel en blanco, papel el cual, determinara cual ha de ser el tamaño
y la forma de la mancha que dejara la gota, en base al papel utilizado, su
contextura y capacidad de absorción. Pero en cuanto al universo, no sabemos
sobre la base de que se expandió el universo, así que no sabemos si en ese
momento inicial, la velocidad de la luz era (en ese mili-segundo que tardo en
expandirse el universo), su capacidad máxima de velocidad.
Quizás sobre “eso” en lo que se desparramo
toda la energía, se podía viajar más allá de ese límite hoy aceptado.
Seguro
los físicos o cosmólogos dirán que se necesitan ecuaciones matemáticas que
afirmen esto, bueno, yo digo que no las tengo. Mala suerte, de eso que se
encargue otro.
Sergio
G. Selser
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