jueves, 25 de octubre de 2012

Relato de una depresión (La vida a través de una ventana)


La lluvia caía suavemente haciendo surcos indescifrables a través del vidrio de la ventana que daba al patio. El piso mojado por completo no me invitaba a salir a contemplar esas maravillosas gotas que llegaban desde miles de kilómetros de distancia desde ese cielo gris.
Con la frente apoyada en el vidrio mi mente me daba un paseo por mi horrible vida. Me di cuenta que la mayor parte de mi niñez se había esfumado y que solo una pequeña porción de recuerdos me acompañaba y me torturaba. Ya no recuerdo a mis amigos de la infancia, ni la escuela, ni siquiera un solo recuerdo de alguna maestra.
El silbido del agua hirviendo me recordó que estaba preparando algo caliente para tomar. Volqué el agua en la taza y fije la mirada en las hebras que iban tiñendo de a poco todo el contenido. Acerque la taza a mi boca y deje por unos instantes que el aroma invadiera mi cerebro, combinándolo con el paisaje de la lluvia que se intensificaba cada vez más. Mis lágrimas hacían pequeñas explosiones al tocar mi bebida.
Sentado en mi cama sostenía mi taza con la mano izquierda, con la derecha, seguía los surcos que le daban forma al cuchillo. Apoye mi taza en la mesita de noche he introduje el frío metal en mi muñeca. Mientras terminaba mi taza de té, el sueño y la sangre me iban llevando de a poco a ese lugar donde siempre había querido estar.

Sergio G. Selser

No hay comentarios:

Publicar un comentario