martes, 30 de octubre de 2012

Analizando a los psicólogos


En general los profesionales me son una cuestión un tanto insoportables, al parecer, el tener un titulo les brinda la capacidad de ser autoridades en el tema que estudiaron. No les quito merito a sus años de estudio y esfuerzo, eso es valorable, pero no por eso van a ser los único que pueden hablar.
Hoy pongo en la mira a los psicólogos, extraños seres que todo lo analizan, si te tropiezas con una piedra, inmediatamente tienes un problema con tu mamá. El complejo de un pervertido como lo fue Edipo, se convirtió en un lema a seguir por estos seres.
Isaac Asimov  en uno de sus libros donde hablaba sobre astronomía dijo: “el cerebro humano en su composición, es más compleja que una estrella, por eso los astrónomos saben mucho sobre estrellas y los psicólogos tan poco sobre el cerebro”.
No encontré frase más acertada. Pero dejemos descansar en paz a Isaac.
He hablado con varios psicólogos, psiquiatras, analistas, consultores, psicoanalistas, etcétera, que me da la impresión que entre tantas variantes ya se perdió la esencia del psicoanálisis en si. Con tantas variedades para elegir, llegaron a convertirse casi en su equivalente espiritual, la religión. Miles de caminos todos buscando la misma respuesta. Unos buscan llegar a la respuesta final, Dios, los amantes del psicoanálisis a “en qué momento desvió uno el camino”. A mí me suena a lo mismo. La verdad es que personas como los curas, Papas, sacerdotes, psicólogos y sus derivados deberían trabajar en el área de Marketing de alguna empresa, sin duda venden un producto más rentable y popular que la coca-cola, un producto intangible como lo es la FE. Los religiosos miran al cielo antes de rezar y ponen la fe allí, los psicólogos te miran a los ojos antes de tratar de entrar en tus pensamientos y ponen la fe en las palabras, los psiquiatras en las pastillas que te bajan la ansiedad.
No soy tan obtuso para ver que en algunos casos la psicología a ayudado a algunos al igual que la religión a otros, pero aquellos que fueron ayudados (por lo menos los que yo he conocido) los resultados lo vieron después de varios años de terapia. Y aquí viene la fantástica pregunta ¿no es posible que la terapia no allá ayudado en nada y que solo fue cuestión de tiempo para que el individuo lo resuelva por si solo? Quien puede refutar esto, simple, NADIE.
Una vez hablando con mi abuela, me contó (yo era bastante chico, tendría unos diez años) que le curó a uno de sus hijos no recuerdo que enfermedad tan solo con vitamina “C”, ante mi total asombro (y descreencia) me dijo –“así es, yo le daba a tu tío vitaminas C durante un mes, luego paraba una semana y retomábamos las vitaminas otro mes y así sucesivamente durante cinco años”-. No creo ser un genio (aunque mi amiga Nicole así lo crea y la adoro por eso) pero no creo que sea necesario serlo para darse cuenta de que después de cinco años, lo más seguro es que mi tío se curó solo, y no gracias a las mencionadas vitaminas.
En definitiva la psicología lleva más de cien años de estar mal encarada según mi forma de ver. Los psicólogos te dicen aquellas cosas que uno ya sabe, y si no lo sabe en el momento de la terapia, lo sabrá mientras se ducha, o habla con algún amigo, o ve la televisión, o hace alguna actividad divertida, que es en donde surgen las mejores ideas.
En estas línea que estoy escribiendo me estoy refiriendo (para que quede claro) a aquellas personas que acuden al psicólogo o alguno de sus secuaces sin necesidad más que querer resolver los problemas cotidianos y de solución simple. Va dirigido a aquellas madres y padres que envían a sus hijos (o peor a su mascota) a hablar con alguien que ellos no conocen en vez de sentarse a la mesa y preguntarle directamente que les pasa, porque están tristes, que les gustaría hacer, si están cómodos con su sexualidad mostrarles el interés y el apoyo a través del amor. Nadie va a conocer mejor a un hijo que sus propios padres, salvando claro que estos padres sean unos estúpidos e insensibles.

Dejemos un poco de lado a los narcos y empecemos a plantar nosotros. No es una apología del delito o de la droga, a lo que voy directamente es a que trabajemos un poco en nosotros, sentemos en una plaza a analizar lo que nos pasa en vez de ir a preguntar a un “alguien” ¿Qué pasa conmigo doctor? Como si uno no conociera la respuesta de antemano.

Sergio G. Selser

1 comentario:

  1. muy bueno!!!!!!! pero mi querido, no comparto, no creo que uno pueda solo, tengo muchos ejemplos a parte del mio...para conocerse hay varias formas.
    yo recomiendo una de las variantes, porque a mi me resultó y conozco sólo una parte del psicoanálisis, ni idea de los 6 años o menos, más... que estudia esta gente, con muchas teorías y trabajos que la verdad, merece respeto. somos seres muy ignorantes, somos muy estúpidos mirando por la ventana, viendo como otros viven,somos humanos imperfectos, somos tan pequeños en el universo del conocimiento....gracias, por esta reflexión, me encantó.

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